
A 15 meses de Gobierno, el humor de las familias se mantuvo en la senda negativa en comparación con el ya difícil cuadro del primer tercio del año anterior, con un promedio de deterioro del 15%, a un nivel de 41 puntos, luego de haber estado en 48 en marzo de 2016 y 53 unidades dos años antes.
Mientras que en el margen, esto es en el movimiento del mes a mes, el Índice de Confianza del Consumidor que calcula el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella acusó un modesto repunte de 0,7% con respecto a febrero.
Sin embargo, no se trató un punto de giro homogéneo de la población, sino que, por el contrario, estuvo claramente determinado por el mejor humor en las familias de altos ingresos, donde la perspectiva de acceder a ganancias financieras, por la estabilidad cambiaria, y también al gasto en el exterior, donde tanto bienes como servicios se pueden obtener a valor notablemente menores a los que se cobran en la plaza local, se tradujo en un repunte de 9,1 por ciento.
Por el contrario, en la franja de menores ingresos, la persistencia de un escenario en que predominan «precios nuevos con salarios viejos», provocaron una nueva baja de la confianza del 4,4% respecto de la percepción que manifestaron en febrero.
En la comparación interanual, el indice del CIF de la Di Tella mantuvo sendas caídas en ambas franjas de ingresos: 7,3% en el más alto y del 20,7% en el más bajo.