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El día después: los políticos sin el maquillaje de la campaña

Para conocer a una persona, nada mejor que observarla a la luz del día y sin maquillaje. Para conocer a un político, nada mejor que observar su comportamiento inmediatamente después de las elecciones, cuando el maquillaje proselitista es removido de su rostro.

Sabiendo que los próximos comicios son aun lejanos (y subestimando así la memoria de los votantes), algunos referentes se despojan de los lustrosos ropajes de campaña, para mostrar la impúdica desnudez de su (falta de) compromiso con el trabajo para el que fueron elegidos.

Una foto aislada no dice mucho. El sentido emerge de su comparación con otras tomadas en diferentes momentos, o de su integración a una película, es decir, incorporando la dimensión temporal, una operación que, a pesar de lo que algunos actores políticos creen, la población ejecuta regularmente al momento de decidir su voto.

La foto de campaña que a través de una importantísima inversión económica nos llegaba (a través de los medios de comunicación y sobre todo de las redes sociales), nos mostraba al candidato a primer concejal por Cambiemos, Leandro Costa, escuchando abnegadamente los problemas de los vecinos y asumiendo el compromiso moral de trabajar para aportar soluciones. La foto de hoy, apenas a tres días de terminado el escrutinio de los votos, nos muestra al mismo dirigente político solicitando licencia por tiempo indefinido a su cargo de concejal para tomarse unas reparadoras vacaciones, seguramente no en Santa Teresita.

El ser humano, cuando trabaja, se cansa. Leandro Costa tiene el mérito de llegar a lo segundo sin pasar por lo primero. Por ello son frecuentes sus escapaditas de 40 días a las playas del Caribe mientras que en al menos uno de los dos cargos que ostenta, el del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, su antigüedad es incompatible con semejante lapso vacacional. También es recordado, sobre todo por los militantes que en aquel momento lo acompañaban, su viaje a Miami luego de las PASO de 2015, en el que buscaba reponerse del cansancio que a sus 30 años le había ocasionado la labor proselitista.

Fotos de tan solo tres días después de las elecciones. Casi todos los concejales, de todos los bloques, debatiendo en el Concejo Deliberante diferentes proyectos para solucionar algunos de los problemas de los escobareneses. Los candidatos de los diferentes partidos, luego de haber trabajado en sus respectivas campañas electorales, desarrollado las tareas para las que fueron designados. Los funcionarios, recorriendo las obras y supervisando las labores de sus áreas. El Director de Defensa Civil coordinando a las dos de la mañana un operativo de 300 personas para combatir las llamas del feroz incendio desatado en una fábrica de Garín que puso en riesgo la integridad de decenas de personas. Leandro Costa, comprando pasajes en Despegar.com

Del pasado algunos aprenden; otros no. Y no es necesario ser un observador demasiado agudo para notar que este método viajero de concebir la política no le ha venido dando resultado al joven dirigente que, con apenas 32 años y contando Primarias Abiertas, lleva cerca de una decena de elecciones perdidas, muchas de ellas perteneciendo a partidos diferentes. La película es, otra vez, reveladora.

No solo en la cosecha de votos la política del ocio le ha sido poco redituable. Tampoco le ha servido para consolidar su posición dentro de su fuerza ni como funcionario nacional. Luego de un desempeño cuanto menos mejorable como director de Formación de Agentes Territoriales, la ministra Carolina Stanley decidió, a través de una eufemística reestructuración burocrática, barrer con su área, a punto tal que actualmente su estatus formal reviste el carácter de empleado raso (que debería cumplir con las exigencias horarias en la edificio de la Ciudad de Buenos Aires).

Tampoco parece haber colaborado demasiado para su crédito interno el papelón que gracias a su gestión debió sufrir la ministra, cuando durante uno de los timbreos de campaña por los barrios de Maquinista Savio, el espigado anfitrión propuso hablar con un desempleado que se ganaba la vida con una changa (que en las redes se exaltó como modelo de emprendedorismo), no sólo sin atender a la demanda de trabajo genuino formulada por el albañil devenido parrillero por los avatares de la política económica macrista, sino sin siquiera comprarle un choripán.

Pasada la seductora neblina de la campaña, cuando ya no hay, al menos en lo inmediato, electores por convencer, el horizonte político se delinea con aguda nitidez. Ningún momento mejor para apreciar el contraste entre, por un lado, una concepción de la política como esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de la población a través del compromiso y la vocación y, por otro, la ambición por llegar a la administración de la cosa pública como forma de obtener ventajas y prebendas.

El domingo los escobarenses han dejado claro cuál de estas concepciones prefieren. Porque ellos (nosotros) no dejan el humo de la campaña enturbie su visión y saben mirar la película completa.

Nota relacionada: ELECCIONES EN ESCOBAR: CHICHARRA TOLEDO VENCE A LEANDRO COSTA POR CASI 4 PUNTOS

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4 thoughts on “El día después: los políticos sin el maquillaje de la campaña

  1. Esteban Gomez

    vaya leandritooo comprando pasajes ! no se espera menos de un tipo asi… lo unico que le importa es SU buena vida

  2. jajajaj,un gran ejemplo de lo que siempre represento

  3. la verdad que Costa nunca demostró un verdadero interés por las personas de Escobar

  4. Claudia Bustamante

    Un desastre Leandro Costa

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